Las damas y caballeros de la Real, Noble y Piadosa Hermandad de San Fernando celebraron una cena de confraternidad en la sede del Real Círculo de Labradores, del sevillano barrio de Los Remedios. En un acto informal, el encuentro tuvo lugar el viernes, 25 de junio de 2021 y coincidió con el cierre del curso, tras un año en el que se están reactivando las actividades de la corporación, muy disminuidas durante la pandemia. Durante la velada, se presentó el cuadro del recientemente fallecido y anterior hermano mayor, D. Fernando de Artacho y Llorens, cuya autora es la dama, Dña. Pilar Blanco de Castro, esposa y madre de caballeros de San Fernando. La presentación del óleo fue muy celebrado por los presentes por su perfección técnica y mimo de los detalles, en el que se han invertido cinco meses de trabajo.  Finalmente, se entregaron diplomas de pertenencia a los hermanos que así lo hubieran solicitado.

Durante las breves palabras finales, el actual hermano mayor de San Fernando, el Excmo. Sr. D. Fernando de Artacho y Pérez-Blázquez (hijo del difunto), agradeció efusivamente el cuadro realizado por doña Pilar, como obra de gran calidad y fidelidad a la imagen de su padre. También agradeció la implicación de los miembros del Alto Consejo en la nueva marcha de la hermandad, en especial del mayordomo de bienes, D. Luis de la Vega, por su implicación constante y devota.

Este tipo de encuentros culturales y sociales pretenden reforzar los lazos entre los hermanos, como una congregación comprometida con la sociedad sevillana y complementan los cultos formales y la acción caritativa de la hermandad.

 

Momento de la presentación del cuadro del difunto hermano mayor, D. Fernando de Artacho y LLorens.

La cena se celebró a orillas del río Guadalquivir en la sede deportiva del Círculo de Labradores en Los Remedios.

El hermano mayor agradeció a la autora del retrato, Dña. Pilar Blanco de Castro, su encomiable y desinteresada contribución al patrimonio de la Hermandad.

La dama Dña. María del Pilar Pavón y Martín de Rojas luce su diploma de pertenencia.

Los comensales disfrutaron de una temperatura agradable junto al Guadalquivir.

Las cenas estivales llevan celebrándose tres años consecutivos, en este caso en mesas separadas por exigencias de seguridad.