San Fernando (grabado de B.E. Murillo, 1670).

San Fernando (grabado de B.E. Murillo, 1670).

La Real Noble y Piadosa Hermandad de Caballeros y Damas de San Fernando tiene su origen en la veneración secular en Sevilla al Santo Rey Fernando III, que es anterior a su canonización por Roma. Poco después de su santa muerte acaecida en Sevilla, el día 30 de mayo de 1252, el pueblo sevillano ya lo tenía por Santo. En el siglo XVII, existían varias hermandades y corporaciones religiosas cuyo titular era San Fernando que representan el origen de nuestra hermandad. A lo largo de los años, se van sucediendo en el culto al Santo Rey.  Una de ellas, se conoce en el siglo XIX como «Congregación Sevillana de Caballeros de la Inmaculada Virgen María y San Fernando», con amplia tradición en Sevilla. Esta corporación tiene sucesión ininterrumpida e históricamente legitima la Real Hermandad de Caballeros de San Fernando de Sevilla, al pasar los miembros de esta congregación a formar la Real Hermandad de Caballeros de San Fernando de Sevilla.

En el siglo XIX, la medalla de la antigua Congregación fernandina era redonda en plata dorada y timbrada por la Corona Real. De ella procede la legitimidad histórica y primitiva del título de Real Hermandad, que fue nuevamente reconocida en 1949 por el Arzobispado de Sevilla y en 1950 por el Gobierno Civil de esta misma Ciudad. En el anverso, figuraba el Rey San Fernando postrado ante la imagen de la Virgen María con el Niño Jesús. El Rey está con una rodilla en tierra, escudo en el brazo izquierdo y espada tendida al suelo en la mano derecha. Al fondo, la torre de la Giralda flanqueada por dos jarras de azucenas, sello del Cabildo Hispalense. La medalla primitiva colgaba de un cordón de seda con los colores de la bandera de España, pasador y botón alargado también en pasamanería de seda con los mismos colores. En este modelo se basará el cordón y la medalla que hoy en día tiene la Real Hermandad. En el reverso de ésta se lee la siguiente inscripción:

SOD. HISPALI. IMM. VM. ET. S. FERD.
NO 8 DO
REGINA. IMMACULATA. MARIA. IN. COELUM. ASSUMPTA. MEDIATRIX. OMNIUM. GRATIARUM. SALVA. NOS.

Antigua medalla corporativa (circa 1880), reverso: Leyenda alusiva a la Sodalitas Hispalensis Beati Ferdinandi e invocación mariana

A principio del Siglo XX, su Majestad el Rey, Alfonso XIII,  los Infantes y miembros de la Familia Real fueron congregantes y asiduos visitantes de la Iglesia del Sagrado Corazón de Sevilla, sede de la Real Congregación de los Caballeros de San Fernando, donde acudían a sus actos. Los diarios de visita de la Casa de la Compañía de Jesús recogen sus frecuentes visitas y su asistencia a los actos de la Real Corporación. También era miembro de la Junta de Gobierno de la Congregación, el Excmo. Sr. Don José Cubiles, gentilhombre de S. M. y coronel de Infantería, muy vinculado a la Casa Real y al Infante don Carlos.

D. Fernando Puell y D. Fernando de Artacho, 1967: "Con el deseo de que la Hermandad de Sevilla sea la mejor de España, un abrazo para todos los Fernandos de Sevilla y para mi mejor amigo. Fernando Puell, 30 abril 1967".

D. Fernando Puell y D. Fernando de Artacho, 1967: «Con el deseo de que la Hermandad de Sevilla sea la mejor de España, un abrazo para todos los Fernandos de Sevilla y para mi mejor amigo. Fernando Puell, 30 abril 1967».

En el año 1942, impulsada por el Ilmo. Sr. Coronel don Fernando Puell Sancho, se crea en Madrid la Hermandad de Caballeros de San Fernando. Nace con la vocación de extenderse a otras ciudades españolas, y crear hermandades dependientes de Madrid en Córdoba, Zaragoza, Granada y Cádiz.

Con anterioridad, por estar el cuerpo del Santo Rey en Sevilla, se intenta fundar la primera hermandad dependiente de Madrid en esta Ciudad. Varios miembros de la Congregación Sevillana de la Inmaculada Virgen María y San Fernando deciden apoyar esta iniciativa pero sin renunciar a su antigüedad, historia e independencia. Los antiguos congregantes titulan la corporación  como Real, Noble y Piadosa Hermandad de Caballeros de San Fernando y Nuestra Señora de los Reyes de Sevilla.

Esta independencia se marca con los Estatutos de la Real Hermandad de Caballeros de San Fernando de Sevilla aprobados por el Vicario General del Arzobispado de Sevilla en 1949. El “Nihil Obstat” fue firmado por el Censor Eclesiástico Doctor don Francisco de Asís González, el “Imprimatur” se firmó el 1 de diciembre de 1949 por el Vicario General del Arzobispado de Sevilla, doctor don Tomás Castrillo. El 30 de mayo de 1950, da su conformidad el Cabildo de Capellanes Reales de Nuestra Señora de los Reyes y San Fernando, siendo este hecho de gran importancia pues se reconoce la sede de la Real Hermandad de Sevilla en la Capilla Real de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla.

A efectos del artículo 4º de la entonces vigente Ley de Asociaciones, se presentan los Estatutos ante el Gobierno Civil de Sevilla, siendo aprobados el 11 de abril de 1950 por el Gobernador, Excmo. Sr. don Alfonso Orti y Meléndez-Valdés, caballero que fue de esta Real Hermandad.

Hermanos de las Hermandades fernandinas de Madrid y Sevilla, en la Capilla de la Virgen de la Antigua, 1967.

Hermanos de las Hermandades fernandinas de Madrid y Sevilla, en la Capilla de la Virgen de la Antigua, 1967.

Como entidad propia se titula Real, Noble y Piadosa Hermandad de Caballeros de San Fernando de Sevilla, para marcar la diferencia con la de Madrid, que se titula Hermandad de Caballeros de San Fernando, entonces sin el tratamiento de Real. Ambas tienen nómina independiente de caballeros como consta en el listado de Madrid y Sevilla de 24 de junio de 1951. El fundador de la Hermandad de Caballeros de San Fernando de Madrid se dirige, en 1967, al entonces Hermano Mayor de la Real Hermandad de Sevilla, el Ilmo. Sr. Don Fernando de Artacho y Pérez-Carrascal, como Presidente de la Real Hermandad autónoma de Sevilla.

Nuestra Señora de los Reyes (s. XVIII).

Nuestra Señora de los Reyes (siglo XVIII).

La Real Hermandad de Sevilla, además de tener el primitivo título diferencial de Real, aporta a las demás hermandades como titular a la excelsa Madre de Dios Nuestra Señora de los Reyes, que desde entonces figura en la medalla de la corporación.

Por la plena colaboración de ambas Hermandades durante los años cuarenta al setenta, y el impulso fundamental del Ilmo. Sr. Don Fernando Puell Sancho a la de Sevilla, los Estatutos de la Real Hermandad de esta última ciudad del año 1949, reconocen la relación con la Hermandad de Madrid, así como con las que se establezcan en las distintas Diócesis de España y Portugal.

La Real, Noble y Piadosa Hermandad de Caballeros y Damas de San Fernando es hoy una corporación muy activa en el culto a San Fernando al que reconocen como inspiración y espejo de virtudes. Sus miembros se esfuerzan por honrar su memoria y ser dignos de su patronazgo.