Carta Abierta sobre la festividad del Santo Rey

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Pendón de San Fernando, la auténtica bandera de Sevilla (Universidad de Sevilla).

CARTA ENVIADA POR DON FERNANDO DE ARTACHO Y PÉREZ – BLAZQUEZ A LA PRENSA SEVILLANA, CON MOTIVO DE LA POLÉMICA LEVANTADA EN SEVILLA SOBRE LA FESTIVIDAD DEL SANTO REY.

Pendón de San Fernando, la auténtica bandera de Sevilla (Universidad de Sevilla).

Pendón de San Fernando, la auténtica bandera de Sevilla (Universidad de Sevilla).

Parece ser que algunos de nuestros capitulares han tenido la “feliz” idea de intentar cambiar el día de San Fernando por el viernes de Feria. Tener que pagar de nuestros bolsillos a estos “representantes” para que les iluminen ideas tan “brillantes” es, cuanto menos, deprimente. Pero lo peor es el eco que se han hecho algunos periodista de esta sinrazón, – afortunadamente los menos -, viendo la Festividad del Santo Rey como un espectáculo lúdico – popular que no llega a las cotas de audiencia que necesita una fiesta sevillana. El señor Tomás Balbontín dice que es una tradición de nulo tirón. Se precia – como periodista – de haber recorrido todos los pasos del escalafón en ese digno oficio, y por ello haber asistido más de una vez a los actos de San Fernando. O vivimos en dos Sevilla diferentes, o el periodista no ha visto, ni vivido, las interminables colas que año tras año forman miles de sevillanos para visitar el cuerpo del Santo Rey, sufriendo – como este año – altas temperaturas y teniendo que aguantar parones de largo tiempo mientras se celebran las misas del Cabildo Catedral, del Ayuntamiento o del Cuerpo de Ingenieros. Claro está que con un carnet de periodista no se tiene que hacer cola y se pasa junto a los que la sufren con indiferencia. No me extraña entonces que estuviese más pendiente de contar, como el mismo dice, los concejales de los partidos presentes que de notar la presencia de ese pueblo sevillano, que por lo visto es invisible para el.

Pero lo lamentable es que en una ciudad como la de Sevilla se pueda plantear, por algunos de sus dirigentes, eliminar la festividad de su Patrón, que si no siempre fue día festivo, jamas dejaron de llenarse las lonjas de la Catedral de innumerables fieles que le rendían homenaje y sentían devoción. A parte de lo vivido por mí y esos miles de ciudadanos, me remito a las hemerotecas y demás crónicas antiguas de la ciudad.

De las bondades del Santo Rey, no es necesario hablar, fue el verdadero artífice de la reconquista de España, quizás esto sea lo que le duela a más de uno que preferiría vestir chilaba en actos protocolarios a los chaquets de etiqueta. Quien intenta tirar a la figura del Santo Rey desconoce su verdadera y apasionante historia, que le llevó a ser amigo personal del Rey de Granada, a sus exequias asistió el propio rey moro granadino con cien nobles que portaban antorchas encendidas y envió el mismo cortejo durante muchos años después de su muerte, para que custodiaran el cuerpo del que fuera su amigo. Si algunos de nuestros dirigentes o de los partidos, dedicaran más tiempo a la lectura, por lo menos de la historia de la ciudad que gobiernan o que aspiran a gobernar, no se llegarían a oír tantas incongruencias. Eso tiene un fácil arreglo, ya lo he dicho, leer, en una palabra: cultura.

Fernando de Artacho y Pérez-Blázquez